Instrucciones para montar una cámara digital de fotos en una bicicleta

En uno de los sitios que visito seguido -llamado Photojojo- publicaron una breve nota con instrucciones para montar una cámara fotográfica sobre una bicicleta. El costo es mínimo, las instrucciones son claras y sencillas, ilustradas con fotografías paso por paso, y también hay un video de ejemplo tomado con una cámara así instalada…

Me pareció interesante porque en alguna oportunidad me había puesto a pensar de qué manera poner la cámara sobre la bicicleta para hacer travellings urbanos. La nota está basada en la instalación de una cámara de fotos, pero creo que una handycam liviana también puede montarse de la misma manera o adaptando un poco las instrucciones.
Bikes, Lights & a Sledder, foto de Chris Metcalf
Esto también me hizo acordar que en el FestiFreak del 2007 había un video en la sección experimental llamado “200 mts.” que era una exploración visual sobre las texturas del suelo con una cámara montada de manera cenital sobre una bicicleta. El realizador de ese video, de 1 minuto de duración, se llama Nicolás Martella. No lo conozco, pero me gustó mucho su trabajo, cuya escueta sinopsis es “Un paseo de 2 cuadras en la ciudad de La Plata” :) No se como habrá hecho, pero la cámara estaba bien estable, creo que tal vez haya sido algo parecido a lo que explican en la nota que cité.

En algún momento voy a probarlo y les cuento…

fotografía: “Bikes, Lights & a Sledder”, de Chris Metcalf

Commuter en el Festival Cine//B

Del 8 al 16 de Julio de 2008 se realiza en Santiago de Chile, el Festival Cine B. Es organizado por el Centro Arte Alameda, un espacio multicultural donde se desarrollan actividades principalmente relacionadas con el cine, la música, la plástica y eventos artísticos y la Escuela de Cine de Chile, abierta hace 11 años, luego de que en 1976 Pinochet cerrara la Escuela de Artes de La Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Los organizadores del Festival Cine B han invitado al FestiFreak a realizar una muestra de algunas de las obras que fueron premiadas en las ediciones del festival platense.

Entre otros cortos seleccionados, el día 9 de julio los asistentes al Festival Cine B van a poder ver mi cortometraje “Commuter”, realizado con un teléfono celular, que en la 3ra edición del FICIFF (Festival Internacional de Cine Independiente Festi Freak) obtuvo el 1er Premio en la Categoría Experimental y el Premio Especial del Jurado.

Si alguno ve el corto y pasa por estas páginas, deje su comentario… Gracias!

Those three, de Naghi Nemati

Those Three (“An Seh”, Irán, 2007) es una de las películas que pude ver en el último BAFICI. La ópera prima de Naghi Nemati trabaja sobre el espacio, el encuadre y la plástica del plano como elementos de desorientación e inmersión psicológica.

La historia es simple. Un soldado abandona, sin permiso, a su pelotón durante el descanso en un ejercicio de entrenamiento. Dos compañeros son enviados a buscarlo y cuando lo encuentran desertan con él. De allí en más la película sigue a “esos tres” en una fatigosa travesía por un paisaje de constante nieve, viento y niebla. Pronto se pierden (física y psicológicamente) en esa inmensidad blanca que transitan. Hay algunas pocas situaciones que involucran a otros personajes con los que se encuentran, pero la película básicamente es la construcción de ese perderse cada vez más en la blanca vastedad del espacio y en sus propias interioridades, forzados a aceptar un destino que comienza a descubrirse como inexorablemente trágico.

Fotograma de Those Three

La película tiene puntos de contacto con algunas secuencias de “Gerry”, de Gus Van Sant, por el minimalismo de la puesta en escena y un abordaje formal que consiste en seguir a los personajes transitando un espacio enorme pero creando un profundo ensimismamiento. Por su forma nos hace adoptar el punto de vista de los tres protagonistas en su recorrido, perdiéndonos con ellos, perdiendo las referencias espaciales y temporales como ellos, y esperando salir de la inhóspita desolación natural que nos envuelve en cada plano.

Es una película interesante que se sostiene con pocos recursos formales, muy efectivos. Aunque en algún momento de la segunda mitad parece decaer un poco, es una película muy buena que vale la pena recomendar.

Aniceto, de Leonardo Favio

Si usted lee o escucha por ahí hablar de ballet cinematográfico o de impronta teatral en referencia a Aniceto, la última película de Leonardo Favio, no se deje engañar: Aniceto es una obra puramente fílmica. Y si usted ama el cine los primeros diez minutos de película pueden emocionarlo hasta las lágrimas por el redescubrimiento del lenguaje que provoca cada plano.

La delicada sensibilidad que se plasma en el montaje, el uso maravillosamente plástico de la iluminación, una banda sonora precisa, actuaciones impecables, y una apuesta al fuera de campo y a primeros planos con miradas cargadas de tensión como elementos generadores de emoción, hacen de esta película una cita obligada con el cine de uno de los pocos directores argentinos que se ha ganado la categoría de autor, el mejor de todos para muchos.
Francisca
Esta sencilla historia de amor y desamor es la excusa de Favio para tornarse en un demiurgo cinematográfico, que nos instala en el universo sensual de los protagonistas de este triángulo amoroso trágico. La creación en un hangar de Quilmes de todo un pueblo de provincia, con sus cielos, sus árboles, sus calles y sus ríos no sólo fue un importante desafío de producción sino que revela la claridad del realizador para manipular el espacio fílmico y sus relaciones.

Los realizadores y críticos argentinos deberían abordar con profundidad la propuesta formal de Aniceto (como así también las de Monobloc, La ciénaga y La libertad) para encontrar nuevos caminos estéticos que revitalicen un cine nacional que se copia cada vez más a sí mismo. Si no se establece un campo de reflexión más rico sobre el audiovisual contemporáneo en Argentina, ¿tendremos que esperar hasta una próxima película de Leonardo Favio para encontrarnos con algo de innovación?

Casi como una nota al margen, no puedo dejar de pensar que tal vez esta película nacida con justo destino de clásico esté, además, haciendo mucho más por la difusión de la danza que los masivos espectáculos que las políticas culturales de turno han realizado a la sombra del obelisco aprovechando el renombre internacional de figuras como Julio Bocca.

Puede ver el trailer de la película y fotos en el sitio web oficial “Aniceto”, de Favio.