Las nuevas TIC en Borges


Inicialmente se podría pensar que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) tal vez no preocuparon nunca a Jorge Luis Borges. Pero a casi 20 años de su muerte, podemos pensar que seguramente entrevió algo de lo que deparaba el futuro y encontraremos en su obra algunos trazos de ello:

“El treinta de abril de 1941 me permití agregar al alfajor una botella de coñac del país. Carlos Argentino lo probó, lo juzgó interesante y emprendió, al cabo de unas copas, una vindicación del hombre moderno.
-Lo evoco –dijo con una animación algo inexplicable- en su gabinete de estudio, como si dijéramos en la torre albarrana de una ciudad, provisto de teléfonos, de telégrafos, de fonógrafos, de aparatos de radiotelefonía, de cinematógrafos, de linternas mágicas, de glosarios, de horarios, de prontuarios, de boletines…
Observó que para un hombre así facultado el acto de viajar era inútil; nuestro siglo XX había transformado la fábula de Mahoma y de la montaña; las montañas, ahora, convergían sobre el moderno Mahoma.” [1]

Portion Stainedglass window @ Churchill Mansion (fotografía de Chris Darling) Estos párrafos de uno de los relatos más conocidos de Borges, El Aleph, publicado originalmente en 1949, pueden leerse como una descripción de un amplio sector de la sociedad actual, que está permanentemente conectada al mundo de manera virtual por medio de las diversas innovaciones tecnológicas que han ido apareciendo desde que esas líneas fueron escritas hasta el presente.

Para el hombre actual las montañas de nuestros días que convergen sobre él lo hacen por medio de Internet, de las cadenas de televisión satelital, de los mass media. Diversidad de horarios, prontuarios y boletines son fácilmente accesibles en la world wide web (WWW). Las cámaras de video digitales nos permiten capturar el mundo en imágenes, con una PC hogareña podemos realizar una edición de calidad casi profesional, la variedad de reproductores de video, DVD, home theatres han hecho realidad el sueño del cinematógrafo personal

Se puede hacer un paralelo entre el texto citado precedentemente y lo que escribe Ramonet en nuestros días:

La transmisión de datos a la velocidad de la luz; la digitalización de los textos, las imágenes y los sonidos; el recurso a los satélites de telecomunicaciones; la revolución de la telefonía; la generalización de la informática en la mayor parte de los sectores de la producción y de los servicios; la miniaturización de los ordenadores y su interconexión a escala planetaria han trastocado poco a poco el orden del mundo. [2]

Cuando Borges escribió:

“Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace treinta años vi en el zaguán de una casa en Fray Bentos, vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena, vi en Inverness a una mujer que no olvidaré (…)” [1]

no sabía que hoy en día esa multiplicidad de imágenes, textos, datos sería algo de todos los días. Haciendo zapping en un televisor con la programación de algún proveedor de señal satelital podríamos acercarnos a la visión del protagonista del relato.

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Lo que tal vez no imaginó Borges es que las tecnologías brindarían esa convergencia de información sin necesidad de instalarse en una torre, aislado y rodeado de aparatos. Uno de los grandes impactos de la tecnología actual sobre las personas es que permite esa ubicuidad del aleph borgeano pero llevándola encima: los fonógrafos hoy son MP3 players del tamaño de un llavero, los teléfonos celulares - que caben en la palma de la mano- no sólo permiten hablar instantáneamente con alguien más en cualquier lugar del planeta sino que también permiten sacar fotografías y enviarlas, escribir y enviar un mensaje de correo electrónico, vincularse con algún sistema de GPS para obtener información del tránsito en la ciudad, por nombrar algunas de las aplicaciones más características (también podemos recibir las noticias, conocer el pronóstico del tiempo, operar con nuestra cuenta bancaria, ver una serie de TV, etc.).

Un peligro derivado de estas tecnologías es que esa ubicuidad de la información anule el pensamiento crítico. Se habla de

“[…] crear computadoras que filtren, clasifiquen, prioricen y manejen la multimedia por nosotros: computadoras que lean los diarios y miren televisión por nosotros, actuando como editores cuando se lo pedimos.” [3]

La facilidad con la que se accede a la información genera una sobrecarga cognitiva difícil de procesar, por lo que los poderes mundiales que tratan de bajar línea para homogeneizar (y controlar) las sociedades pueden encontrar muchos argumentos para impulsar el filtrado y clasificación de la información de manera automática. Cuando los mecanismos automáticos están creados por esos mismos poderes tenemos una sociedad que puede ser dirigida a donde sea más conveniente para los mercados y los dominadores del mundo.

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación son herramienta de desarrollo y conocimiento usadas de manera apropiada. Pero cuando se hace un uso tendencioso de las mismas podemos compararlas con el monstruoso libro de arena de otro relato borgeano:

“Declinaba el verano, y comprendí que el libro era monstruoso. De nada me sirvió considerar que no menos monstruoso era yo, que lo percibía con ojos y lo palpaba con diez dedos con uñas. Sentí que era un objeto de pesadilla, una cosa obscena que infamaba y corrompía la realidad.” [4]

[Referencias:
[1]“El Aleph” (Jorge Luis Borges)
Editorial Alianza, Colección Obras Fundamentales, 1998.
[2]“La tiranía de la comunicación” (Ignacio Ramonet)
Editorial Debate, 1999.
[3]“Ser Digital” (Nicholas Negroponte)
Editorial Océano, 1995.
[4]“El libro de arena” (Jorge Luis Borges)
Editorial Alianza, Colección Obras Fundamentales, 1998.

[ Este texto fue escrito en octubre de 2005 como trabajo práctico final para el curso 2005 de Taller de Informática (profesor: Daniel Videla), en la carrera de Comunicación Audiovisual (Facultad de Bellas Artes, Universidad Nacional de La Plata) ]

The Passing


Para mi primer entrada sobre cine voy a copiar la que considero mi primera crítica cinematográfica seria: un texto sobre The Passing, un video que Bill Viola realizó en 1991.

Ésto lo escribí para el programa de la proyección de The Passing en el ciclo de proyecciones organizado por la cátedra de Realización y Lenguaje Audiovisual en noviembre del año 2004 en el auditorio de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata:

The Passing (Bill Viola, 1991)

“Tu materia es el tiempo, el incesante
tiempo. Eres cada solitario instante.”
Jorge Luis Borges

Con “The Passing” asistimos a imágenes profundamente íntimas que nos sumergen en un relato hipnótico donde se reflejan sensaciones y emociones universales. La proyección de la película es disparadora de una proyección interior, de una travesía desde el interior del artista a nuestro propio interior.

Los matices autobiográficos del relato son casi una anécdota: que sea el propio Viola quien ocupa el lugar de “protagonista”, que asistamos a la muerte de su madre y al nacimiento de su hijo… Acontecimientos íntimos y personales que nos abren una puerta al interior de cada uno de nosotros, a la reflexión sobre la constante transformación de las cosas, a los ciclos de la naturaleza, al fluir del tiempo.

El tiempo, reflexionaba Marco Aurelio en “Meditaciones”, es una corriente impetuosa que todo lo arrastra, cada instante que se presenta es inmediatamente reemplazado por otro que a su vez también será arrastrado hacia el pasado. Viola se apropia de ese flujo mediante el video, el tiempo es su materia prima, lo suspende, lo acelera, lo eterniza en un instante, se apropia de esa corriente y la moldea para revelarnos a cada momento un pequeño milagro visual, pleno de sentidos.

Un niño caminando en la playa, un auto atravesando el desierto, un tren en la noche… Imágenes. Imágenes de sucesos cotidianos, que modificadas en su temporalidad fílmica por la mirada minuciosa del artista adquieren una cualidad cuasi-onírica con una fluidez que nos transporta de la realidad al sueño, del día a la noche, del desierto a la ciudad, de la infancia perdida al presente, de la vida a la muerte, del futuro al pasado… en una travesía interior que no tiene otro punto de partida que las imágenes que nos propone Bill Viola, y cuyo destino último cada espectador descubrirá…

Y, además, el agua como forma…

Sun Tech Days 06 en Buenos Aires


En octubre del 2006 asistí a los Sun Tech Days 2006-2007 que se hicieron en Buenos Aires. Voy a transcribir aquí (con algunas adaptaciones menores) el feedback que le había enviado a los organizadores luego de esas jornadas.

No fui al primer día, exclusivamente dedicado a NetBeans, pero asistí a los dos días siguientes. Mi impresión general del evento fue muy buena. Me pareció de un gran nivel y muy aprovechable para cualquiera involucrado en desarrollo con tecnología Java.

Es el primer evento organizado por Sun al que asistí y realmente fue muy provechoso a nivel personal y profesional. Asistiría nuevamente si se vuelve a realizar un Sun Tech Days en Buenos Aires, y en general a cualquier evento de Sun. Lamentable Buenos Aires no fue incluída en la agenda del año siguiente (la gira 2007-2008).

Quería comentar las cosas que me parecieron positivas y negativas de dicho evento.

Lo positivo:

Lo negativo:

Se pueden ver algunas fotos del evento y leer sobre el primer día (dedicado exclusivamente a NetBeans) en un artículo de The Inquirer titulado Sun is really selling Netbeans to Java developers. También si se busca en Flickr se encuentran algunas fotos del evento, que espero se reitere en Argentina…

Exordio


Probablemente muchas personas lean blogs regularmente sin preguntarse qué motivó al autor a escribir. Yo mismo cuando leo un blog en general no me pregunto sobre los motivos que tiene el autor para escribir, simplemente me intereso (o no) por el contenido y eventualmente por la identidad del autor. Pero estoy seguro que todos al momento de comenzar se preguntaron ¿Por qué escribir un blog?

Yo me hice esa pregunta a mí mismo y las respuestas que me dí son éstas:

Alejandro Dolina reflexionaba en cierta ocasión que los diarios secretos no son tales y que uno nunca los escribe como si nadie fuera a leerlos, sino todo lo contrario, siempre escribimos para alguien. Creo que lo mismo puede aplicarse a los blogs, y espero que lo que publico sea de interés para algunas personas y se vuelvan visitantes regulares de estas páginas…

El plan inicial es publicar una entrada por semana, e ir alternando entre cine y desarrollo de software más o menos en partes iguales. Decidí escribir en castellano aunque escribiendo en inglés tuviera una mayor audiencia potencial, porque me va a resultar más cómodo y porque creo que se puede tener lectores independientemente del idioma. Más adelante tal vez encare la realización de un blog bilingüe, aunque por el momento no es prioritario.

Me despido de estos párrafos inaugurales con palabras de Silvio Rodríguez:

Si alguien que me escucha se viera retratado,
sépase que se hace con ese destino.
Cualquier reclamación que sea sin membretes.
Buenas noches, amigos y enemigos.