Those three, de Naghi Nemati


Those Three (“An Seh”, Irán, 2007) es una de las películas que pude ver en el último BAFICI. La ópera prima de Naghi Nemati trabaja sobre el espacio, el encuadre y la plástica del plano como elementos de desorientación e inmersión psicológica.

La historia es simple. Un soldado abandona, sin permiso, a su pelotón durante el descanso en un ejercicio de entrenamiento. Dos compañeros son enviados a buscarlo y cuando lo encuentran desertan con él. De allí en más la película sigue a “esos tres” en una fatigosa travesía por un paisaje de constante nieve, viento y niebla. Pronto se pierden (física y psicológicamente) en esa inmensidad blanca que transitan. Hay algunas pocas situaciones que involucran a otros personajes con los que se encuentran, pero la película básicamente es la construcción de ese perderse cada vez más en la blanca vastedad del espacio y en sus propias interioridades, forzados a aceptar un destino que comienza a descubrirse como inexorablemente trágico.

Fotograma de Those Three

La película tiene puntos de contacto con algunas secuencias de “Gerry”, de Gus Van Sant, por el minimalismo de la puesta en escena y un abordaje formal que consiste en seguir a los personajes transitando un espacio enorme pero creando un profundo ensimismamiento. Por su forma nos hace adoptar el punto de vista de los tres protagonistas en su recorrido, perdiéndonos con ellos, perdiendo las referencias espaciales y temporales como ellos, y esperando salir de la inhóspita desolación natural que nos envuelve en cada plano.

Es una película interesante que se sostiene con pocos recursos formales, muy efectivos. Aunque en algún momento de la segunda mitad parece decaer un poco, es una película muy buena que vale la pena recomendar.

A 100 años del evento Tunguska


Hoy se cumplen 100 años del evento Tunguska y aún no se sabe con certeza que fue lo que lo provocó. El paso del tiempo no hace más que ampliar el enigma…
Árboles derribados por la explosión en Tunguska
Fue una explosión aérea de muchísima potencia (el equivalente a varios cientos de bombas atómicas como la arrojada sobre Hiroshima) ocurrida el 30 de junio de 1908 en una alejada región de Siberia llamada Tunguska, que devastó más de 2000 km2 de bosque, derribando millones de árboles. Lo desolado del lugar donde se produjo el incidente y la época -tan distante de la omnipresencia mediática de nuestros días- han dejado pocos testimonios directos sobre el suceso y han contribuido a aumentar el misterio en torno a lo sucedido. Se han elaborado muchas teorías sobre las causas: el choque de un fragmento de cometa, un agujero negro que atravesó la región, un roce de antimateria, el impacto de una nave extraterrestre y muchas más. Si bien el bólido estalló en el aire y no impactó directamente sobre la superficie, este evento sigue siendo referido como un impacto.

Las teorías que vinculan el suceso a la caída de una nave extraterrestre han hecho insoslayable el tema para el agente Mulder en la serie Expedientes X. El octavo episodio de la cuarta temporada se llama precisamente “Tunguska”.

También cinematográficamente se encuentran ecos de este suceso. Stalker (1979) es una película de Andrei Tarkovksi donde los protagonistas se adentran en La Zona, un lugar perdido de la inmensa Rusia donde hace años se estrelló un meteorito, envuelta en un enigma y sometida a una estricta custodia militar. Es casi inevitable la asociación geográfica entre La Zona y Tunguska para los que conocen el suceso.

Para más información sobre este hecho se puede consultar la entrada en Wikipedia Evento de Tunguska. En la versión en inglés hay un artículo más extenso y con muchas más referencias.

Aniceto, de Leonardo Favio


Si usted lee o escucha por ahí hablar de ballet cinematográfico o de impronta teatral en referencia a Aniceto, la última película de Leonardo Favio, no se deje engañar: Aniceto es una obra puramente fílmica. Y si usted ama el cine los primeros diez minutos de película pueden emocionarlo hasta las lágrimas por el redescubrimiento del lenguaje que provoca cada plano.

La delicada sensibilidad que se plasma en el montaje, el uso maravillosamente plástico de la iluminación, una banda sonora precisa, actuaciones impecables, y una apuesta al fuera de campo y a primeros planos con miradas cargadas de tensión como elementos generadores de emoción, hacen de esta película una cita obligada con el cine de uno de los pocos directores argentinos que se ha ganado la categoría de autor, el mejor de todos para muchos.
Francisca
Esta sencilla historia de amor y desamor es la excusa de Favio para tornarse en un demiurgo cinematográfico, que nos instala en el universo sensual de los protagonistas de este triángulo amoroso trágico. La creación en un hangar de Quilmes de todo un pueblo de provincia, con sus cielos, sus árboles, sus calles y sus ríos no sólo fue un importante desafío de producción sino que revela la claridad del realizador para manipular el espacio fílmico y sus relaciones.

Los realizadores y críticos argentinos deberían abordar con profundidad la propuesta formal de Aniceto (como así también las de Monobloc, La ciénaga y La libertad) para encontrar nuevos caminos estéticos que revitalicen un cine nacional que se copia cada vez más a sí mismo. Si no se establece un campo de reflexión más rico sobre el audiovisual contemporáneo en Argentina, ¿tendremos que esperar hasta una próxima película de Leonardo Favio para encontrarnos con algo de innovación?

Casi como una nota al margen, no puedo dejar de pensar que tal vez esta película nacida con justo destino de clásico esté, además, haciendo mucho más por la difusión de la danza que los masivos espectáculos que las políticas culturales de turno han realizado a la sombra del obelisco aprovechando el renombre internacional de figuras como Julio Bocca.

Puede ver el trailer de la película y fotos en el sitio web oficial “Aniceto”, de Favio.

Gustavo Guaragna: magia, software y cine…


Encontré en Bloggers Report una interesante entrevista a Gustavo Guaragna, el presidente y CEO de Snoop Consulting.

El principal motivo por el que me llamó la atención y quería recomendar su lectura es porque Guaragna manifiesta un interés potencial en tener una productora de cine:

-El día que vendas tu parte en Snoop como hiciste con Tesis, tu primera empresa, ¿con cuál de esas pasiones te vas a quedar?

-Tal vez si o tal vez no. No lo sé. Pero si la vendiera, tendría una productora de cine. Creo que hacer cine y hacer software son muy parecidos. Tiene su cuota creativa, tiene su parte industrial, son proyectos de mucho riesgo y hay que dirigir mucha gente. Me gustaría.

Si repasan mi primer post verán que una de las razones por las que escribo este blog es para unificar mis dos pasiones: el cine y el desarrollo de software de calidad, así que no podía dejar de referenciar esta entrevista donde aparece la misma fusión.

En otro orden de cosas, responde que para ser un buen mago y un buen empresario hay que ser un buen comunicador en ambos casos, y no hay que tener miedo a equivocarse porque el miedo paraliza.

Ilustración: Cartas de Póker

En mi opinión personal estas afirmaciones también son válidas no sólo si habla de ser mago y empresario, sino que también son virtudes o características de un buen líder. La comunicación es fundamental en todo equipo de trabajo, y en un líder más aún. He participado de proyectos donde el temor a la equivocación hacía que no se tomaran decisiones fundamentales que a veces sólo demoraban la implementación y en otros casos se derivaban problemas más graves.

Si ustedes no conocen al entrevistado tal vez se estén preguntando ¿qué tiene que ver la magia con todo ésto? Pues que Guaragna es mago además de sus otras actividades :) Siempre recuerdo el día en que le dije en el Lifia “Gustavo, me enteré que sos mago… algún día me tenés que hacer algún truco…” y acto seguido metió las manos en los bolsillos del abrigo y sacó unas monedas (más grandes que las monedas comunes, con aspecto de medallas) y me hizo algunos trucos clásicos…

Siempre listo y con la magia encima, cosa que le servió en la apertura del Snoop Update 06 para sobrellevar la demora de Guillermo Martínez en arribar al evento (pero eso lo comentaré en otro post).


fotografía: “A Little Flickr Magic”, de Tracy Byrnes - http://www.flickr.com/photos/platinum/6761199/